Verdejo · Rueda · Castilla
El arte de
saber mirar
El nombre
Ojeador
En el mundo del fútbol, el ojeador es quien recorre campos y aldeas buscando el talento que otros no ven. Tiene ojo. Tiene criterio. Sabe distinguir lo ordinario de lo extraordinario antes de que nadie más lo haga.
En la viticultura tradicional, el ojeador recorría los viñedos al amanecer, antes de que el calor del día alterara los aromas. Evaluaba la uva con la mirada, con el tacto, con el olfato. Seleccionaba. Descartaba. Elegía solo lo mejor.
Ojeador es ese doble significado: el talento para reconocer la excelencia y la disciplina de buscarla cada temporada, en cada viña, en cada racimo.
"Un buen vino no se hace. Se encuentra. El trabajo del viticultor es saber dónde mirar."
Filosofía Ojeador
El territorio
Rueda,
la meseta del viento
La Denominación de Origen Rueda se asienta sobre la meseta castellana a más de 700 metros de altitud. Los veranos son secos y calurosos; los inviernos, fríos y largos. El viento del norte barre las viñas y mantiene la uva sana.
El suelo arenoso y pedregoso obliga a la vid a profundizar en busca de agua. Esa tensión hídrica concentra los aromas y la acidez natural que hacen del Verdejo de Rueda algo único en el mundo.
Nuestras viñas tienen más de 30 años. Raíces profundas. Rendimientos bajos. Calidad sin concesiones.
La filosofía
Vino honesto para
personas que saben
01
Sin artificios
Fermentación en acero inoxidable a temperatura controlada. Sin madera. Sin aditivos. Solo la uva, el tiempo y el frío.
02
Vendimia manual
Recogemos la uva a mano, en cajas de 15 kg, de madrugada. La temperatura baja preserva los aromas volátiles que hacen único al Verdejo.
03
Tiraje limitado
Producimos lo que las viñas dan en su mejor momento. No más. Cada botella lleva el número de la añada y el lote de producción.
El vino